CREACIÓN · INTELIGENCIA ARTIFICIAL · CULTURAEDICIÓN 001 / OCTUBRE 2026
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Ideas / Criterio creativo

Generativo no siempre significa inteligencia artificial.

Distinguir reglas, modelos y decisiones humanas ayuda a contar mejor cómo hiciste una obra.

Ilustración geométrica editorial original

Composición editorial realizada con código. No reproduce la obra reseñada.

Una composición que cambia cada vez que abres una página puede estar construida con unas cuantas reglas y números aleatorios. No necesita un modelo entrenado. “Generativo” describe una forma de producir resultados mediante un sistema; el término, por sí solo, no identifica una técnica específica de inteligencia artificial.

Explica qué parte hace cada cosa

En un proyecto pueden convivir varios métodos. Un modelo propone imágenes, un programa distribuye elementos en la pantalla y una persona selecciona, corrige y publica. Describir esas funciones ayuda a entender la obra sin atribuir todo el resultado a una sola herramienta. También permite reconocer qué partes podrías modificar o reproducir.

Un ejemplo sencillo es un paisaje de figuras geométricas: el programa elige tamaños y posiciones dentro de límites definidos. Otro es un texto producido por un modelo a partir de una instrucción. Ambos procesos pueden generar variaciones, pero su funcionamiento y la manera de dirigirlos son diferentes.

Una ficha de proceso más útil

Cuando presentes una pieza, registra cuatro aspectos: materiales de partida, herramientas, operaciones y decisiones de edición. Evita convertir la lista de aplicaciones en la explicación completa. “Usé IA” no cuenta qué buscabas, qué descartaste o cómo llegaste a la versión que el público recibe.

Las ilustraciones geométricas de esta edición de Cultura en Beta, por ejemplo, están dibujadas con código SVG. Son composiciones editoriales originales y no reproducciones de las obras reseñadas. Esa distinción permite evaluar el diseño por lo que hace y entender de dónde viene.

El método también es parte del relato

La transparencia puede enriquecer la experiencia. Saber que una forma procede de una regla, un registro del entorno o una selección manual cambia las preguntas que hacemos sobre ella. Una explicación breve y precisa suele aportar más que una etiqueta tecnológica muy amplia.